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Renault Twingo I: pequeño por fuera, grande por dentro

Probamos un ya clásico de nuestras calles, el Renault Twingo. Un pequeño utilitario cosmopolita que sorprende por su gran habitabilidad.

Renault Twingo I: cuando el aspecto engaña

Corría el año 1993 y Renault lanzaba al mercado el Twingo. El pequeño francés veía la luz tras años de estudio del mercado. Influenciado por el Beskid 106 de fabricación Polaca, el Twingo se posicionaba como el vehículo de acceso a la gama del fabricante del rombo.

El twingo es un utilitario de morro corto y rasgos similares a un monovolumen. Sus medidas (3433mm de largo por 1630mm de ancho y 1423mm de alto) esconden un interior digno de coches de mayores proporciones. El diseño modular del Twingo le permite variar el espacio para los pasajeros de la segunda fila de asientos disminuyendo o aumentando el maletero.

El modelo que hemos probado es el más básico de la gama. Este modelo no cuenta con dirección asistida (opcional) o aire acondicionado (opcional). Posee, eso sí, un espacio para incluir una radio y dos altavoces. En su salpicadero destaca el velocímetro digital, que incluye un medidor de combustible y cuentakilómetros. El Twingo se convertía en el primer Renault en incorporar un velocímetro digital, algo que todos los modelos actuales poseen.

El diseño de sus salpicadero, con el velocímetro central y sus líneas curvas busca destacar. Hemos de pensar que en 1993 este diseño era innovador, buscando así a los compradores más jóvenes y cosmopolitas.

El Twingo poseía varios niveles de equipamiento y opcionales entre los que se encontraba un techo de lona retráctil, el cual permitía abrir toda la parte superior del utilitario a modo de techo panorámico.

Una mecánica contrastada

Bajo el capó el Twingo esconde un bloque motor contrastado por la marca del Rombo. Hasta 1996 el Twingo montó un bloque motor denominado Cleon (C3G) el cual fue diseñado en los ’70 pero cuya fiabilidad hacía que la marca lo montase aún.

El pequeño 1.3 (1239cm3) 8v e inyección monopunto era capaz de desarrollar 55CV de potencia a 5300RPM y 90Nm a 3750RPM. Unas cifras poco destacables en la actualidad, pero suficientes para el modelo en 1993.

Gracias a su bajo peso, de tan solo 825Kg, el Twingo era capaz de acelerar de 0 a 100Km/H en 14 segundos y alcanzar una velocidad máxima de 150Km/H. Su consumo medio se situaba en los 5,1 litros, un consumo muy comedido teniendo en cuenta la antigüedad de este motor.

14 años al pie del cañón

El Twingo I se mantuvo 14 años en el mercado, siendo muy popular en muchos países sudamericanos y recibiendo muchas actualizaciones, tanto en paquetes de equipamiento como en motorizaciones y aspecto. Así, recibió una actualización de aspecto exterior e interior y numerosas mejoras en 1998 además de motores de inyección multipunto, llegando a poseer 75CV de potencia en su última etapa.

El Twingo pasó por las carreteras con muchos detractores y muchos amantes de su diseño y su ingenio. Un coche que sorprende por su espacio interior, el cual Renault trataba como su mejor aspecto y que junto a sus reducidas dimensiones era un pequeño gran coche para la ciudad.

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