¿Debo cambiar de coche? Guía para indecisos

¿Debo cambiar de coche?

En la vida de todo amante del motor se cruzará alguna vez una despedida. Son muchos los indicios que nos indican que debemos prepararnos pero siempre cabe la duda, ¿debo cambiar de coche?

¿Debo cambiar de coche? La eterna cuestión

¿Debo cambiar de coche?Está claro que, pese a que los coches son elementos inertes, los recuerdos y experiencias que acumulan los hacen para muchos, un miembro más de la familia.

Sin embargo, el paso del tiempo es inexorable incluso para nuestros fieles compañeros. Esto nos lleva a la inevitable cuestión, ¿debo cambiar de coche?

La respuesta a esta pregunta la podemos realizar de dos maneras, con el corazón, o con la cabeza. 

Probablemente nuestro corazón se encoja tan solo de pensar de dejar ir a esas cuatro ruedas y un motor que nos han acompañado durante tantos años, pero si pensamos con frialdad, puede que todo nos indique que ha llegado el momento de despedirse.

Y es que cuando miramos el factor económico, los sentimientos pierden fuelle. Os pongo un ejemplo real.

¿Debo cambiar de coche?Todos los que habéis leído 4RuedasBlog alguna vez, habréis conocido a mi Ford Fiesta y sabréis lo que me encanta. Es un coche que a día de hoy está en forma y es capaz de llevarte a donde quieras sin dar ni un solo problema.

Sin embargo, hace unos meses, al aparcar me encontré con un problema. El motor se había calentado y salía agua por un manguito que se había roto. Tras el cambio de manguito, me encontré con que el motor seguía subiendo de temperatura.

Esto me llevó a pensar en lo peor, y evidentemente ocurrió así. Era la bomba del agua y con ella llegó el cambio de correa de transmisión. 

Ahí empezó a pesar la cartera antes que los sentimientos…

Una cuestión de números

La reparación costaba en torno a 450€, lo cual es un precio asequible teniendo en cuenta el estado del motor. Sin embargo, cuando echas números, todo cambia.

¿Debo cambiar de coche?Con sus 21 años de vida, mi «Forfi» había consumido algo de dinero. Empezando por un embrague nuevo, frenos traseros, neumáticos, diversos manguitos, amortiguadores, silenciadores… y ahora la bomba del agua.

En total, el coche había consumido más de 1500€ en reparaciones y mantenimiento en un lapso de tiempo relativamente corto. Es cierto que la mayor parte son reparaciones que son necesarias en el mantenimiento pero el problema era el siguiente.

El valor del coche a día de hoy es muy inferior al valor de las reparaciones que se le han realizado y las que le quedan. En caso de accidente (incluso si no fuese provocado por mí), me exponía a quedarme sin coche y con una indemnización que no cubriría nada.

Ahí es cuando realmente te preguntas ¿debería cambiar de coche?

La respuesta, si tienes la capacidad para hacerte con otro vehículo, es siempre SI. Puedes mantener el coche si tienes cochera o si puedes permitírtelo, pero lo mejor es que en tu día a día haya otro coche.

Un coche cuyas reparaciones sean mayores que su valor, siempre va a ser una mala inversión (racionalmente hablando) y debemos comenzar a plantearnos una compra.

Vale. ¿Y qué coche me compro? 

Esta es una pregunta más difícil de responder. Cada persona es un mundo. Las necesidades que tenga, los gustos… Todo influye.

Mi recomendación es que os informéis en concesionarios oficiales de las ofertas que tengan y veáis los coches de ocasión que oferten (especialmente los que vienen de la propia plantilla).

Los coches de concesionario suelen tener pocos kilómetros, buen estado y garantía de la casa, lo que, junto a un precio rebajado (al matricular un coche, este disminuye su valor un 30% de media), los hace un buen partido.

 

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